Críticas del cofundador de Dogecoin a las criptomonedas agitan las redes sociales

Jackson Palmer, cocreador de Dogecoin (DOGE), utilizó las redes sociales para hacer comentarios en contra de las criptomonedas. En su opinión, esta es una «tecnología hipercapitalista» destinada a hacer más ricos a las personas que ya tienen dinero con medios que, a su entender, son poco éticos.

El desarrollador escribió en su cuenta en Twitter, el pasado 14 de julio, específicamente lo siguiente: «Después de años de estudiarlas, creo que las criptomonedas son una tecnología hipercapitalista inherentemente de derecha construida, principalmente, para amplificar la riqueza de sus defensores a través de una combinación de evasión fiscal, supervisión regulatoria disminuida y escasez impuesta artificialmente».

Dentro del mismo hilo, se refirió a la industria en torno a las criptomonedas, de la que dijo que «aprovecha una red de conexiones comerciales turbias y personas influyentes compradas». Según Palmer, esta industria se fundamenta en la promesa de hacerse rico rápidamente, mediante la cual se «extrae dinero nuevo de los ingenuos y de quienes están financieramente desesperados».

También, el desarrollador aprovechó para tirar sus dardos contra los defectos que él ve en el sistema capitalista: «las criptomonedas son como tomar las peores partes del sistema capitalista actual, (por ejemplo, fraude, corrupción y desigualdad) y usar software para limitar técnicamente el uso de intervenciones (por ejemplo, auditorias, regulación e impuestos) que sirven como protecciones o redes de seguridad para la persona promedio».

Además, señaló que el mercado de los criptoactivos está fuertemente manipulado y controlado por «un poderoso cártel» de figuras adineradas. Según dice, estas figuras están haciendo que el negocio evolucione hacia algo parecido al sistema financiero centralizado, que, según dicen, quieren reemplazar.

Para el cocreador de la criptomoneda que se inició como una broma, el ecosistema no está preparado un debate sobre este tema. «Incluso la crítica más modesta a las criptomonedas provocará difamaciones de las poderosas figuras que controlan la industria y la ira de los inversores minoristas a quienes les han vendido la falsa promesa de que algún día serán multimillonarios», sostiene Palmer y agrega que «el debate de buena fe es casi imposible».

Los comentarios de Palmer generaron diversas opiniones dentro del «cripto-Twitter». Por ejemplo, Juan Condori, jefe de línea de aeronaves en la compañía Talma, hizo el siguiente señalamiento: «Solo eres una persona resentida, si algo iniciaste y no tiene un proyecto sólido no pasa nada, se estanca la moneda, salvo que alguien te pague por hacer mala propaganda, qué poca persona eres».

Otro usuario que se mostró en contra de Palmer fue @Santiag61888533. Con ironía, este tuitero escribió: «¡OK! Prohíban todo intercambio que no tenga un juez de por medio». Según él, Palmer escribe demasiado solo para decir que «las criptomonedas son malas porque unos ganan y otros pierden».

También se le criticó a Palmer la generalización que, aparentemente, hizo en su crítica. @dogedoor le dijo que esa generalización es «una forma estúpida de ver las cosas». «Es como decir que no quieres usar dinero porque la gente lo usa para cosas malas», indicó.

Al respecto, el usuario @dogedoor fijó posición sobre el tema y señaló que no se puede meter a todas las personas en un mismo saco: «Está generalizando y descartando a todos los demás. Es como decir que no quieres usar el dinero porque la gente lo usa para cosas malas. Es una forma estúpida de ver las cosas».

Por su parte, @yimbyarts hizo el siguiente comentario: «Estuve allí hace unos años cuando [Palmer] estaba tratando de educar a la gente sobre criptomonedas de buena fe, pero recibió muchas críticas por ello. (…) Ninguna buena acción queda sin castigo. No lo culpo, honestamente».

A favor de Palmer también se expresó @bubbles3805. Según este tuitero «las criptomonedas han sacado lo peor de algunas personas».

Varios bitcoiners aprovecharon la ocasión para marcar la diferencia que ellos ven en el criptoactivo pionero, con el resto de las monedas digitales. Por ejemplo, el libertario argentino Adam Dubove, considera que lo dicho por Palmer «es correcto sobre ‘criptomonedas’ pero no sobre bitcoin».

Dogecoin se convirtió en una broma seria

Gracias a la inclinación a favor de Dogecoin que ha expresado el CEO de Tesla, Elon Musk, la popularidad y el precio de la criptomoneda han despegado. Al momento de redactar esta nota su capitalización de mercado es de más USD 22 mil millones, con un volumen transado en las últimas 24 horas de USD 1 mil millones.

Esta criptomoneda fue creada en 2013 como una parodia y bautizada por inspiración de un meme. A principios de 2018 Jackson Palmer hizo algunos comentarios que fueron reseñados por CriptoNoticias a través de los cuales expresó su preocupación por los excesos y la irracionalidad del mercado, apelando al vago sentido de comerciar una criptomoneda que no sirve para nada sino para fines humorísticos.

Palmer aseguró, en esa ocasión, que las discusiones últimamente se basan solo en la volatilidad y el precio de los mercados. Como consecuencia, monedas como Ripple que, según opinó, no son innovadoras y se distancian del ideal de bitcoin, obtienen una alta apreciación de la noche a la mañana.

Fuente: https://www.criptonoticias.com/comunidad/criticas-cofundador-dogecoin-criptomonedas-agitan-redes-sociales/

¿Cuáles son las posibilidades de que Bitcoin sea superado por otra criptomoneda?

¿Serán suficientes los avances innovadores en las cadenas de bloques de las altcoins competidoras para superar el éxito de Bitcoin?

Cuando el famoso Satoshi Nakamoto diseñó por primera vez su obra maestra, pocos podrían haber imaginado el máximo de casi USD 63,500 que hizo que los inversores se volvieran locos. Incluso hoy en día, el precio de la principal criptomoneda parece difícil de creer a veces y los inversores deben pellizcarse de vez en cuando para ver si no están soñando. Junto a Bitcoin (BTC), se han unido a la montaña rusa otras altcoins como Litecoin (LTC), Ether (ETH) y Bitcoin Cash (BCH) y, más recientemente, los gigantes de DeFi Polkadot y Cardano.

Pero a largo plazo, mirando en la bola de cristal, es difícil ver el futuro de una moneda envuelta en la incertidumbre. Ray Dalio planteó puntos validos en su crítica a Bitcoin, argumentando que las incertidumbres sobre cómo reaccionarán los gobiernos a la suplantación de los activos digitales en la utilización de la moneda fiduciaria son causas de posible preocupación a futuro. Además, argumentó que la cadena de bloques de Bitcoin pronto quedará obsoleta y, sin ningún tipo de gobierno central que la adapte a la tecnología Blockchain emergente, una moneda superior podría superarla.

Y esto pone de manifiesto que los protocolos de la cadena de bloques subyacente de Bitcoin son muy limitados en términos de permitir aplicaciones financieras más amplias. Sería inconcebible operar un ecosistema masivo de DeFi sobre la cadena de bloques de Bitcoin, dado el algoritmo de consenso de transacciones de prueba de trabajo.

A pesar de sus limitaciones, es difícil predecir si los avances innovadores en las cadenas de bloques de las monedas de la competencia serán suficientes para superar el éxito de Bitcoin. Todo depende del factor utilidad: ¿seguirá siendo la criptomoneda una reserva de valor o se convertirá en una alternativa viable para el intercambio de valor?

Las nuevas tecnologías Blockchain y el éxito de DeFi

Desde el nacimiento de Bitcoin, hace poco más de una década, la industria de la cadena de bloques ha dado lugar a cientos de proyectos diferentes, cada uno de los cuales pretendía forjar una nueva moneda hacia el estrellato. Muchos de estos tuvieron éxito a largo plazo. Ether, la segunda moneda más cercana en valor a Bitcoin, siguió alcanzando nuevos máximos históricos a lo largo de abril, validando no sólo el potencial de la moneda como activo para la reserva de valor, sino también el potencial de Ethereum como red blockchain.

Al igual que Ethereum, una serie de proyectos intentaron emular al titán que Vitalik Buterin y sus socios desarrollaron, como Cardano, EOS y, más recientemente, el popular y novedoso Polkadot. Cada proyecto trata de aprovechar las limitaciones de los demás con distintos grados de éxito. La mayor parte de lo que se ha dado a conocer a los usuarios ha sido publicidad, pues sólo el tiempo demostrará la verdadera validez de estos proyectos.

Independientemente de los proyectos blockchain y sus creativos nombres, han estimulado un ecosistema de desarrollo colaborativo. Juntos, han creado aplicaciones descentralizadas, o DApps, que pueden sacar a los no bancarizados del hueco del empobrecimiento, ofrecer oportunidades a los excluidos financieramente y abrir nuevas vías de inversión a los que ya saben de la materia.

El nacimiento de nuevas monedas y DApps despierta el optimismo de muchos forasteros que miran hacia dentro, ofreciendo la esperanza de que existe un potencial real para fomentar un ecosistema financiero descentralizado en constante evolución, o al menos un híbrido combinado con los mercados centralizados. Pero todo es gracias a la creencia en el valor de Bitcoin, que es el punto de fijación de muchos inversores.

Bitcoin como activo de reserva de valor es lo que realmente está en la mente de las personas

Lo que impulsó la curiosidad de inversores, desarrolladores y entusiastas de las criptomonedas fue el atractivo de Bitcoin como reserva de valor. Frente a las monedas fiduciarias, Bitcoin es deflacionario; por eso, durante periodos como la actual pandemia de COVID-19, el atractivo del Bitcoin se puso al rojo vivo.

Mientras las discusiones sobre Ethereum, Polkadot y otras plataformas blockchain captaban la atención del mundo DeFi, muchos ajenos al espacio cripto no les prestaban mucha atención y solo se fijaban en los precios de las monedas. Y por eso el atractivo de Bitcoin se mantiene como reserva de valor, en su mayor parte.

Muchos inversores minoristas e institucionales tradicionales no conocen bien el funcionamiento interno de las criptomonedas. Según una encuesta de Cardify, sólo el 16.9% de los inversores en criptomonedas “las entienden completamente”, mientras que algo más del 33% tiene un conocimiento limitado o “nulo”. Más del 40% de los inversores en criptomonedas son novatos que se suben al carro del hype. Se puede decir que las barreras de entrada al mundo DeFi son muy altas y que el conocimiento es algo difícil de obtener, pero esa es una historia para otra oportunidad.

Además, los inversores institucionales siguen desconfiando de los problemas de volatilidad a los que se enfrentan Bitcoin y otras criptomonedas, con continuas predicciones de una inminente burbuja, otra señal de que las tecnologías blockchain subyacentes son menos prioritarias. Y esta es precisamente la razón por la que otras monedas no superarán a Bitcoin. Mientras las masas sigan fijándose en el valor de la moneda y no en el valor subyacente de la cadena de bloques, Bitcoin se mantendrá en la cima del podio de las criptomonedas. El hecho de que los inversores sepan más sobre el funcionamiento interno del mundo DeFi determinará cuánto valor encontrarán estos en las tecnologías subyacentes de las nuevas e innovadoras monedas.

Por ahora, Bitcoin es el rey de la colina y es probable que siga siéndolo durante mucho tiempo, a medida que su precio sigue subiendo y los inversores tradicionales se suben al carro.

Fuente: https://es.cointelegraph.com/news/what-are-the-chances-btc-is-actually-overtaken-by-another-crypto

Monero: la nueva criptomoneda para el pago en ransomwares

Según reporta la Europol en su Evaluación de Amenazas contra el Crimen Organizado de Internet (IOCTA) de 2017, “las criptomonedas continúan siendo explotadas por ciberdelincuentes, siendo Bitcoin la moneda de elección en los mercados delictivos, y como pago por intentos de extorsión relacionados con el ciberespacio, como ransomware o un ataque DDoS. Sin embargo, otras criptomonedas como Monero, Ethereum y Zcash están ganando popularidad dentro del subsuelo digital”.

La incursión de la criptomoneda como método de pago descentralizado se remonta al año 2009, con el nacimiento de Bitcoin. Este sistema digital basado en la cadena de bloques pronto cautivó a los ciberdelincuentes que empezaron a usarla como moneda de cambio en delitos efectuados a través de la red oscura, al no pertenecer a ningún Gobierno y favorecer el anonimato de la transacción.

Aunque el Bitcoin pronto se convirtió en la divisa digital por excelencia para movimientos financieros, aún su terreno es farragoso y motivo de debate, ya que su marco no está regulado por ninguna ley, a excepción de la de la oferta y la demana.

Desde su aparición, han sido emergentes las criptomonedas que han ido naciendo con características diferentes, según el uso pretendido: Litecoin, Primecoin, Namecoin, Ripple, Dogecoin, Ethereum; entre otras.

 

Fuente: zonamovilidad.es