FMI ve en las criptomonedas algunos aspectos positivos

El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que las criptomonedas ofrecen “algunos beneficios”, aunque también plantean desafíos, ya que pueden ser usadas para el blanqueo de capitales o financiar actividades ilícitas, por lo que ha señalado la importancia de la cooperación global en esta cuestión.

“Las criptomonedas pueden tener algunos beneficios”, ha indicado el portavoz del FMI, Gerry Rice, señalando la inclusión financiera y la mayor eficacia que pueden llegar a tener estos mecanismos, aunque rechazó referirse a ninguno de estos instrumentos en concreto.

De este modo, el representante del FMI ha subrayado la importancia de abordar los problemas planteados por las criptomonedas desde una mayor cooperación a nivel global.

La cotización del bitcoin, que este miércoles llegó a bajar de 10.000 dólares por primera vez desde el pasado mes de noviembre, acumulando una caída del 50% desde los máximos en torno a 20.000 dólares de finales del año pasado, rebotaba más de un 20% este jueves y por momentos llegaba a recuperar la cota de los 12.000 dólares.

No obstante, con posterioridad la cotización de la criptomoneda se estabilizaba en torno a los 11.800 dólares, según los datos de CoinDesk.

 

Fuente: noticiasbancarias.com

Visa no quiere saber nada del Bitcoin y las criptomonedas

El CEO de Visa, dice que no tienen la menor intención de ofrecer soporte mediante tarjetas de crédito y débito al Bitcoin y la criptomonedas, ya que considera que su valor fluctuante afecta al valor del producto o bien adquirido.

Hace unos días nos hacíamos eco de la rectificación de Jamie Dimon, CEO de JP Morgan, algo muy interesante, ya que se había postulado como firme detractor de esta criptomoneda y ha reconocido su error. Visa, el gigante de las tarjetas de crédito y débito, está en las mismas y hace unos días desactivaron tarjetas de varias plataformas de crédito mediante tarjeta. Visa se niega a admitir de manera directa el Bitcoin y otra criptomoneda, según ha dicho el propio CEO de Visa, Alfred Kelly, durante una reciente entrevista en la CNBC.

Senadores de EE.UU. advirtieron a Donald Trump sobre criptomoneda de Maduro

Dos influyentes senadores de EEUU, el demócrata Bob Menéndez y el republicano Marco Rubio, enviaron este viernes una carta al Gobierno de Donald Trump para advertir sobre la emisión de la criptomoneda conocida como “petro” por parte del presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Ambos senadores, altos miembros del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, mandaron la carta al secretario del Departamento del Tesoro, Steven Mnuchin, para conocer los mecanismos con los que cuenta el Gobierno estadounidense “para combatir los planes del régimen de Maduro de usar criptomonedas y evadir así las sanciones” que recaen sobre él.

El 3 de diciembre pasado, Maduro anunció que su Gobierno lanzaría una criptomoneda respaldada por las reservas petroleras de su nación, con el propósito de evitar las sanciones estadounidenses.

A principios de esta semana, después de que Menéndez planteara el asunto ante los funcionarios de la Administración Trump que testificaron ante el Comité Bancario del Senado, el Departamento del Tesoro comenzó a advertir oficialmente a los inversionistas de que la criptomoneda venezolana violaría las sanciones estadounidenses.

“Maduro ha demostrado que usará todas las herramientas a su alcance para perpetuar sus objetivos autoritarios, incluidas las líneas financieras de Rusia y China”, escribieron los senadores.

¿Qué preocupa al gobierno de Estados Unidos?

Como tal, nos preocupa que una criptomoneda pueda proporcionar a Maduro un mecanismo por el cual realizar pagos a prestamistas extranjeros y tenedores de bonos en Estados Unidos, acciones que claramente frustrarían la intención de las sanciones impuestas por Estados Unidos”, agregaron.

A principios de mes, el presidente venezolano anunció la emisión de 100 millones de “petros”, una unidad que el jefe de Estado ha presentado como “la criptomoneda de Venezuela” y que equivale al valor del barril de petróleo del país caribeño en el mercado internacional.

“He ordenado la emisión de 100 millones de petros con el sustento legal de las riquezas petroleras venezolanas”, dijo el mandatario chavista tras el primer consejo de ministros del año.

Maduro -que anunció también “la activación y el uso de las casas de cambio virtuales conocidas como los ‘exchange’”- lanzó esta criptomoneda venezolana como una forma de sortear las sanciones financieras que EE.UU. dictó contra el Gobierno bolivariano en agosto.

 

Fuente: Segundoenfoque.com

¿Pueden abonarse salarios en “criptomonedas”?

Empecemos por definir “criptomoneda”. Denominadas también “criptodivisas”, estas divisas o monedas virtuales (“virtual currency”) han sido definidas como “un tipo de moneda digital no regulada, emitida y verificada por sus creadores y aceptada por los miembros de una comunidad virtual concreta” (Informe del Banco Central Europeo “Virtual Currency Schemes, octubre 2012).

Conforme al referido Informe del BCE de octubre de 2012, “los usuarios pueden comprar y vender dinero virtual con arreglo al tipo de cambio”, afirmando que “la moneda virtual es similar a cualquier otra moneda intercambiable con respecto a su interoperabilidad con el mundo real”, en tanto que permite “la compra de bienes y servicios virtuales y reales”.

Años más tarde, la Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva (UE) 2015/849 relativa a la prevención de la utilización del sistema financiero para el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo propuso definir el término “moneda virtual” como la “representación digital de valor no emitida por un banco central ni por una autoridad pública, ni necesariamente asociada a una moneda fiduciaria, pero aceptada por personas físicas o jurídicas como medio de pago y que puede transferirse, almacenarse o negociarse por medios electrónicos”. Sin embargo, esta propuesta de definición no obtuvo el respaldo del BCE, que la cuestionó en su Dictamen de octubre de 2016, advirtiendo ahora que las “monedas virtuales” no son verdaderas “monedas” desde el punto de vista de la Unión.

Tampoco debemos confundir las divisas virtuales del “dinero electrónico” definido en la Directiva 2009/110/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 16 de septiembre de 2009, siendo este último un “valor monetario almacenado por medios electrónicos o magnéticos” – es decir,  dinero tradicional -, mientras que aquéllas “carecen de un soporte físico que los respalde” (Informe Banco de España enero 2014).

Actualmente existen más de 600 sistemas de monedas virtuales en circulación (DeepOnion, Ether, Ripple, Litecoin, por citar algunas), si bien la conocida por todos es el “bitcoin”, utilizado principalmente para realizar pagos entre particulares a través de Internet y en tiendas “online” que aceptan dicha divisa – actualmente son muy pocas las tiendas físicas en España que aceptan esta forma de pago -.

 

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¿Por qué el Petro no es una criptomoneda?, por Moris Beracha

Moris Beracha.- El anuncio de la creación de una criptomoneda llamada Petro despertó muchas expectativas. Sin embargo, el acceso a la naturaleza y las características de este instrumento quedó claro que no se trata de una moneda virtual: como el conocido. Bitcoin: un mecanismo de pago descentralizado y controlado por el gobierno.

 El Petro no puede llamarse una criptomoneda porque en el primer lugar es emitida por un gobierno, es decir, una cadena global de personas como cadena de bloques o Blockchain

Cuando se habla de Blockchain se refiere a una base de datos creada y diseñado para que no se pueda ser modificado. Para ello, se cuenta con un sistema llamado sellado de tiempo confiable y que está enlazado con un bloque anterior. 

Por definición el Petro no puede ser considerado una criptomoneda, sí estas pueden ser intercambiadas y operadas como otra divisa tradicional sin estar bajo el control de las instituciones financieras.

Hace unos días el gobierno de Venezuela anunció la emisión de 100 millones de “petros”, y según se expresó, se trató de una unidad monetaria virtual que el Ejecutivo definió como “la criptomoneda de Venezuela” y que equivale al valor del barril de petróleo venezolano en el mercado internacional.

De ser así, el Petro no es una criptomoneda sino un mecanismo de pago, algo muy distinto a la definición y concepción de las monedas digitales. 

Según la concepción del Petro, la ausencia del anonimato y la existencia de un intermediario son claves para su distribución y comercialización, lo que le convierte en cualquier cosa que nada tiene que ver con las monedas virtuales. 

El Petro no podrá ser minado libremente, a diferencia de las monedas virtuales que existen en el mundo. Además de ello, el mecanismo de asignación será a través de un sistema similar al de las subastas dirigidas por el gobierno. 

El minado es un mecanismo a través del cual existen se generan criptomonedas como el Bitcoin o el Ethereum utilizando ciertos algoritmos. Para obtener estas monedas y generar transacciones se deben ir creando nuevos bloques y aprobar transacciones. 

De allí que existe una premisa y es que en cualquier sistema monetario tradicional, en el que simplemente hay más cuando lo necesita. En cambio, las criptomonedas no se crean sino que descubren. Miles de computadoras de todo el mundo “pequeñas” bitcoins compitiendo unos con otros.

El petróleo tiene un valor real de respaldo, pues las reservas probadas de Venezuela, según la constitución, no se puede permitir ni comprometer a futuro.

El gobierno venezolano tiene una incapacidad total en el manejo de la economía tanto macro como micro.  Si la producción real de petróleo en Venezuela lo que ha hecho es disminuir en los últimos años por falta de inversión y gestión, el Petro será incapaz de generar confianza y seguridad. 

 

¿Se está desinflando el Bitcoin?

El año que acabamos prácticamente de terminar, si se ha caracterizado por algo en lo que se refiere a los mercados financieros,  ha sido por la irrupción de las Criptomonedas en el ámbito del cliente retail.

Si bien es cierto que desde que se creó la primera criptomoneda que fue el Bitcoin en el año 2009, durante este último año 2017 ha sido cuando más se ha incrementado en términos de revalorización estos activos. Podemos decir que aunque es probable que durante los años anteriores aumentaran en precio algunas criptomonedas,  este último año ha sido cuando el boom ha experimentado su mayor crecimiento.

Este crecimiento provocado en mayor medida por un aumento de la confianza social por parte de los inversores ha conseguido que se revaloricen estos activos de manera exponencial, ya que el aumento de dicha confianza se traduce en una mayor aprobación del conjunto de los inversores.

Esta notable  preocupación de los inversores, hace que nuestro departamento de análisis gestione de forma semanal un seminario para informar de la situación específica de este mercado y poder ofrecer a los usuarios las mejores herramientas para que puedan posicionarse en Bitcoin -tanto al alza si consideran que se va a recuperar – como a la baja.

Podemos afirmar que el auge de estos activos ha sido exponencial consiguiendo que las criptomonedas estuvieran durante el año pasado  “a pie de calle”,  incluso en boca de inversores tradicionales con perfiles de riesgo muy adversos.

La cuestión es que estos activos tienen una volatilidad muy alta con lo que la capacidad para controlar las fluctuaciones que generan sus movimientos resulta bastante complejos, por  lo que es un producto no apto para todo tipo de inversores.

 

Fuente: sabemos.es

El bitcoin, el “Oráculo de Omaha” y las enaguas

El último grupo de idols japonesas se llama Kasotsuka Shojo, que traducido al castellano es algo así como Las chicas de las monedas virtuales. El grupo, formado por ocho adolescentes, debutó el viernes en Tokio ante una multitud enardecida. Todo lo que suena a Bitcoin hace caja.

En ese ambiente de euforia, de pompero que carga el diablo, se escuchó la voz del Oráculo de Omahapara augurar que “las criptomonedas tendrán un mal final”. Warren Buffet, el carismático inversor octogenerio, lanzó el vaticinio en una entrevista concedida a la cadena CNBC. “Cuándo ocurrirá o cómo, no lo sé”, añadió el multimillonario presidente de Berkshire Hathaway, que apuntó que nunca ha invertido en criptomonedas. Pero, si está tan seguro de que acabarán mal, un hombre de su olfato ¿por qué no mantiene posiciones cortas en las monedas virtuales para sacar beneficios de su posible caída?. “Ya me meto en suficientes problemas con cosas sobre las que pienso que sé algo. ¿Por qué debería ponerme largo o corto en algo sobre lo que no sé nada?”, respondió el Oráculo de Omaha aplicando la primera regla básica del inversor: conocer lo que compras.

Sobre las criptomonedas hay mucho desconocimiento y mucha excitación, una peligrosa mezcla en un contexto de rendimientos del ahorro deprimidos. Incluso gobiernos como el de Corea del Sur, donde el mercado de monedas virtuales representa entre el 20 y el 25% del total mundial en función del volumen de transacciones, estudian ahora prohibir los mercados de criptomonedas por sus riesgos. Las autoridades y los reguladores no han dejado de advertir de su valoración excesiva (el bitcoin se revalorizó el pasado año el 1.866%) y de su volatilidad, pero los entusiastas de las criptomonedas alegan que esas críticas son juicios interesados de los poderes monetarios que temen perder el control frente a unas divisas digitales que operan sin emisor central, sin respaldo oficial y al margen de las fronteras.

El pasado mes de septiembre, el presidente y consejero delegado de JPMorgan, Jamie Dimon, criticó la fiebre de las monedas virtuales señalando que despediría a cualquier empleado del banco que negociase bitcoins y añadiendo que se trata de un fraude. Sin embargo, la semana pasada, en una entrevista en Fox Business, el máximo ejecutivo de JPMorgan suavizó su postura sobre el tema al señalar que la tecnología que sustenta el bitcoin, blockchain, “es algo real” y que las emisiones de criptomonedas (ICOs) deben mirarse “individualmente”. No obstante, Dimon sigue dándole la espalda al bitcoin. “No estoy interesado en absoluto”, afirmó ahora que parece que ha profundizado en el tema.

Si las criptomonedas no interesan ni a los banqueros ni a los grandes inversores, ¿quienes las están acumulando en sus monederos digitales?.

 

Conozca la respuesta a esta interrogante AQUÍ.